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domingo, 5 de mayo de 2013

Finalmente llegó el difícil pero necesario momento de despedirla...


Finalmente Ana Bermudez (nombre que utilizaré hipotéticamente)  es objeto de otra situación dentro de su entorno laboral. Estoy en el proceso de escuchar la versión de los hechos en cuestión pero todo apunta a que tendré que tomar la difícil pero necesaria decisión de despedirla.


Es importante determinar el manejo correcto de una terminación de empleo. Antes de cualquier decisión habría que analizar lo siguiente:

  1. Hay que examinar y analizar cuidadosamente el expediente del empleado o de la empleada, tomando en consideración los siguientes documentos:
    • Amonestaciones dadas al empleado y sus fechas, tiempo trascurrido entre las violaciones y/o amonestaciones.
    • Evaluaciones del empleado y los comentarios vertidos en las mismas. 
    • Reglas de conducta de la compañía y el recibo firmado por el empleado.
    • Aumentos de salarios de que ha sido objeto.
    • Cartas de felicitación.
    • Historial de ascensos.
    • Premios y bonificaciones. 
  2. Cómo se relacionan estos documentos con la razón que se tiene para el despido. 
  3. Que acción disciplinaria ha tomado la compañía con otros empleados que han cometido violaciones similares o parecidas, o sea, cuál ha sido la práctica pasada. Si se entiende hay trato diferente, determinar que justificación hay para un trato desigual. 
  4. Examinar las reglas de conducta y en el cual o cuales de ellas cae la conducta observada por el empleado o empleada. 
  5. Si el reglamento establece la acción disciplinaria que se va a tomar para determinada violación, obsérvalo. Si va a haber una desviación determinar si hay base para probar el porque de la desviación. 
  6. No se limite a especificar el último acto por el cual se toma la decisión de despido. No se pueden descartar incidentes anteriores por los que el empleado ha sido disciplinado y que forman parte de la prueba del patrón de conducta impropia o la violación reiterada de las reglas. De no hacer mención, aunque sea de forma general, de las anteriores violaciones puede ser que luego se confronte problemas ante la alegación del empleado.
  7. Al dar razones para una terminación, sea cuidadoso en lo que se dice y como se dice como razón de despido. Por ejemplo si utiliza el termino "Se robo" propiedad de la compañía: ante un arbitraje no puede probar dicha falta más allá de toda duda razonable, puede que no prevalezca en su alegación de que el despido fue justificado.
  8. Demás esta decir que no debe discutir las razones del despido de un empleado o empleada con el resto del personal. 
  9. Ante todo se debe de respetar la dignidad del empleado despedido. 
Recuerde que la base de todo es la documentación correcta, libre de prejuicios y uniforme. Evite ser acusado de despido injustificado observando estas premisas. Sin lugar a duda cada caso se tendría que evaluar individualmente. 

Por: Caroline Soto, MBA
Gerencia de Recursos Humanos






domingo, 28 de abril de 2013

Prejuicios: Cuidado al Momento de Evaluar el Desempeño del Empleado

Después de todo un año, llega el difícil proceso de hacer evaluaciones de desempeño. Probablemente fue un año en donde se desató toda una secuela de eventos que desembocó en crear una "opinión" de ese empleado. Cuidado con ese juicio que nos hicimos, ya sea positivo o negativo. Debemos ser escuetos al emitir éstos.

Algunos de estos prejuicios más comunes son:

  1. Prejuicio de primera impresión:  Se hace un juicio positivo o negativo en un inicio que distorsiona el desempeño actual del empelado. 
  2. Prejuicio positivo o negativo: el evaluador generaliza la buena o mala conducta demostrada en un aspecto del trabajo a todos los aspectos del trabajo. 
  3. Prejuicio de Igual a Mi: El evaluador juzga a un empleado que percibe como igual a él en términos de actitud, valores, intereses o antecedentes. 
  4. Prejuicio discriminatorio: El evaluador discrimina ilegalmente contra un empleado por razón de raza, color, sexo, edad, religión, o cualquier otra categoría protegida de discrimen. (Ley 100 Art. 2)
También al momento de evaluar se puede incurrir en errores de comparación.

Comparar al empleado con otros en lugar de compararlos con los requisitos y criterios del puesto que desempeña éste. Si el empleado está cumpliendo con los estándares mínimos del puesto, debe de ser evaluado satisfactoriamente, a pesar de que otros empleados en esa categoría se estén desempeñando por encima de esos estándares mínimos. 

Es importante mencionar que la persona que este realizando las evaluaciones tiene una gran responsabilidad. Se debe guardar toda la documentación que se utilizó para llegar a los resultados. El revisar la evaluación, en varias ocasiones antes de discutirse con el empleado, es vital. Esto con el propósito de asegurar que no se pueda emitir reclamaciones por trato discriminatorio.


Por: Caroline Soto, MBA
Gerencia de Recursos Humanos









martes, 16 de abril de 2013

Como Documentar Correctamente las Acciones de los Empleados

Una de las grandes dudas, con las que me he encontrado cuando diálogo con patronos, es la de cómo documentar correctamente. Lamentablemente, en mucho de los casos se hace de una manera incorrecta.  Demás esta decir que las implicaciones legales que ésto pudiera tener suelen ser devastadoras económicamente para la compañía. Aquí te brindo estas herramientas útiles para que puedas hacerlo. 

Échale un ojo:

 Lo primero que debemos conocer es ¿por qué documentamos?. El propósito de la documentación es, el de crear un récord que precisamente revela lo ocurrido durante la investigación de los hechos, el proceso de decisión y la implantación de las fases de cada situación disciplinaria. Desde el acto mismo hasta la sanción que tomamos y todos las repercusiones. Usualmente están especificadas en el Manual del Empleado. 

Los gerentes y supervisores deben de tener presente que cada nota, papelito, mensaje telefónico, entrada en la computadora, email, o cualquier otro puede ser revisado y evaluado luego de los hechos para determinar la legalidad o la razón de la acción tomada. Todo esto como parte de una investigación que puede preceder la acción tomada.

Es bien importante que los gerentes y supervisores no deben de escribir, ni decir nada que si fuese publicado, pudiera exponer a la compañía a un pleito por difamación o discrimen. Si tienen la facilidad de discutirlo con el consultor externo, sería de gran beneficio.

Cada documento debe de ser individual y tan preciso que para cualquier persona que lo lea, deba poder entender el mensaje de la persona que lo escribió. Patrono te recomiendo que utilicen un lenguaje sencillo y lo más específico posible.


Documente sólo evidencia directa. Esta es aquella que usted pudo ver, escuchar y palpar.


Utilice un lenguaje profesional y de negocios. Por favor no utilice connotaciones criminales o que refleje algún juicio moral. Yo siempre recomiendo que se lea varias veces antes de ser utilizado.


Bien importante, no debe de incluir sus opiniones, impresiones o interpretaciones ya que estas pudieran estar llenas de prejuicios.


Y por último, firme y feche el documento el mismo día que lo prepara. Como una nota muy importante, es necesario que les mencione que el empleado tiene todo el derecho de preparar un documento en donde refute los hechos que se le están adjudicando. Lo importante es, que al momento de darle la amonestación tiene que firmar como que la recibió. Más bien como un acuse de recibo. 

Recuerda que en los casos de reclamaciones, los documentos serán vistos y examinados por personas que no sean de la compañía. Como por ejemplo abogados, árbitros, jurados, oficiales entre otros. Por ende estos tienen que estar en perfecto estado y sumamente claros. Que no dejen al descubierto posibles prejuicios o por el contrario favoritismos. Como mencione antes, si tienen la oportunidad, consulten con un especialista.





Por: Caroline Soto, MBA
Gerencia de Recursos Humanos
787-638-6382



viernes, 12 de abril de 2013

¿Por qué un patrono debe de invertir en un "Manual de Empleados"?

La Ley de Despido Injustificado Número 80 del 30 de mayo de 1976, enmendada.


Primero vamos a analizar bajo esta ley, que circunstancias se consideran justa causa para despido atribuible al empleado:

Que el obrero siga un patrón de conducta impropia y desordenada.
La actitud del empleado de:

  • no rendir su trabajo en forma eficiente o,
  • de hacerlo tardía y negligentemente o,
  • en violación de las normas de calidad o del producto o servicio que se realiza.
Violación reiterada por el empleado de:

Las reglas y reglamentos razonables establecidos para el funcionamiento.

"Siempre que copia escrita de los mismos se haya suministrado oportunamente al empleado".
En otras palabras, si las reglas y procedimientos no están por escrito, NO hay forma de presentar un de arbitraje en el que salgamos airosos,  frente al Departamento del Trabajo y/o un Tribunal. 

La ley expresa:
(c) Violación reiterada por el empleado de las "reglas y reglamentos" razonables establecidas para el funcionamiento del establecimiento siempre que COPIA ESCRITA de los mismos se haya suministrado oportunamente al empleado.

Patrono si no tienes las reglas y reglamentos por escrito, en un Manual de Empleados te expones a que él tendrá derecho a recibir de su patrono, además del sueldo que hubiere devengado:

(a) el sueldo correspondiente a dos meses por concepto de indemnización, si el despido ocurre dentro de los primeros cinco (5) años de servicio; el sueldo correspondiente a tres (3) meses si el despido ocurre luego de los cinco (5) años hasta los quince (15) años de servicio; el sueldo correspondiente a seis (6) meses si el despido ocurre luego de los quince (15) años de servicio;

(b) una indemnización progresiva adicional equivalente a una (1) semana por cada año de servicio, si el despido ocurre dentro de los primeros cinco (5) años de servicio; dos (2) semanas por cada año de servicio, si el despido ocurre luego de los cinco (5) años hasta los quince (15) años de servicio; tres (3) semanas por cada año de servicio, luego de haber completado quince (15) años o más de servicio.

En efecto, el Manual de Empleados es una excelente inversión que deberías considerar porque te ahorraría mucho en gastos de honorarios. 


Por: Caroline Soto, MBA
Gerencia de Recursos Humanos
787-638-6382